Search

Content

UN RUMOR EN LA SANGRE - Galería Quadro - 2018

El hilo y la trama
Para ver (y mostrar) lo que no se deja ver por su naturaleza elusiva, Cavalcante adopta la forma de la representación, el arte de hacer presente aquello que sólo es posible vislumbrar con una mirada indirecta. En el espacio de la representación aceptamos unas reglas, unos códigos que nos permitan seguir la trama, activamos un sistema de creencias que habilitamos para abrazar otra realidad. Con el fin de seguir el hilo de los acontecimientos y navegar lo inexplorado de la mente, esa zona sin localización cierta, vapor oscuro o rocío celeste, es necesaria la creación de un doble.
Esta máquina escénica hará gráfica una urdimbre que permanece oculta. Red de interacciones simbolizadas, con hilos de trazo grueso, líneas delicadas y corrientes subterráneas, esta matriz que vemos es a su vez el tejido generador de imágenes.
En esta puesta en escena, el escenario es paradójicamente interior y exterior a la vez y quien recorre estas geografías imposibles es una figura humanoide, contorneada por bandas de color que organizan el vacío para que lo reconozcamos como par. Un psiconauta curioso, un agente de vinculación, retratado en el instante de pasaje.
Entonces, es preciso escenificar esa sombra y también es menester contar con un alfabeto para su creación y su lectura. Cavalcante concibe uno condensado, sobre el que volverá una y otra vez, siempre agregando algún nuevo signo para darnos un lenguaje cada vez más cabal. Este alfabeto está disponible para el observador, como quien tiene acceso al código fuente.
En sus obras anteriores los bosques son como la cabellera de la montaña con su ancestral poder y su ambivalencia de serenidad y opresión. Oscuro y arraigado, el bosque es históricamente una expresión reconocible de lo inconsciente, reserva de vida y conocimiento misterioso.
Las pirámides, otra de las caligrafías dominantes en este abecedario simbólico, sintetizan sobriamente integración y convergencia ascensional. Figura construida que es lugar de encuentro entre dos mundos, el mágico y el racional de las geometrías. Al igual que los árboles en su momento, funcionan como ejes del mundo, lazos axiales que conectan los pares cielo y tierra, secreto y manifiesto.
El domo y las esferas podrían leerse como la bóveda celeste, lo infinito nunca ortogonal (el ángulo recto es patrimonio humano), el límite contenedor. Volar el techo en pedazos, atravesarlo, es lanzarse a los aires. Abrir un ojo allí es liberarse de las condiciones de tiempo y espacio humanos.
Han bajado las luces, apenas distinguimos las bambalinas, desde el foso un murmullo asciende, y mientras una mano magnética abierta hace magia por las matemáticas, abandonamos momentáneamente la voluntad como en un trance y nos entregamos al hilado del tiempo y el destino. Ya somos sus marionetas.

Silvia Gurfein, febrero de 2018


Base de datos
Acrílico sobre tela 110 x 140 cm  2018


Desprogramación
Acrílico sobre tela 110 x 83 cm  2018

Territorios
Acrílico sobre madera 60 x 70 cm  2018


Domo
 Video. 2.37 min. 2018.



Un rumor en la sangre
Vista de la instalación


Un rumor en la sangre
Vista de la instalación


UN MUNDO APARTE - Casa Matienzo 2016





LEONARDO CAVALCANTE -DELFINA ESTRADA -JUAN MONTES DE OCA 

SILVINA RESNIK -ALEJANDRA SANGUINETTI

Curaduría: Eduardo Stupía/ Victoria Piazza.



Odin
Gouache s/papel. 60 x 90 cm  2016

Visiones del paraíso
Gouache s/papel. 30 x 150 cm  2016

El centro
Gouache s/papel y bola de acero. 30 x 40 x 2 cm  2016
El rastro
Gouache s/papel 70 x 70 cm  2016

Jardín primitivo
Gouache s/papel 80 x 40 cm  2016

200 años
Acrílico sobre tela 120 x 120 cm  2016
 

Recuerdos del futuro
Gouache s/papel 100 x 70 cm  2016

Tarde o temprano
Acrílico sobre tela 120 x 120 cm  2016



OJO DE TORMENTA - Premio UADE - 2016

Una puerta entreabierta, unas voces desconocidas. Un sonido blanco y espeso. Traspasar un espejo y cambiar de estado, de tiempo, de lugar. La visión de un espacio que no puedo recorrer. El último recuerdo de lo que está a punto de dejar de ser. 
Algo esta aconteciendo pero no podemos percibirlo.


OJO DE TORMENTA
Fotografía toma directa
107 x 80 cm. 
2016
Obra seleccionada en el Premio Uade - 2016 

MUNDO DISPERSO - Intervención urbana - 2016

Mundo disperso consiste en la colocación de 5000 bolones de vidrio translúcidos de 2 cm. de diámetro por medio de un pegamento invisible e instantáneo sobre distintos objetos del espacio urbano. En lugares inesperados y extrañamente dispuestos se instalaron con el propósito de generar en los transeúntes una sensación disruptiva ya que advierten a su paso por la ciudad, algunas situaciones lúdicas, inesperadas o físicamente improbables. La intervención pretende suspender el común desarrollo de nuestra mirada generando una “imagen sorpresiva” en el paisaje cotidiano con el objetivo de despertar el interés y la imaginación de los ciudadanos que la atraviesan.

Este proyecto obtuvo el Primer Premio Federal de Intervención Urbana en el año 2016 en la Ciudad de Córdoba.












RITO DE TRANSICIÓN - Museo Urbano - 2015


La tierra es esa infinita masa sin forma que se extiende bajo nuestros pies, algo asociado al paraíso, atravesada por árboles y cascadas, inundada de mares, dormida bajo elefantes, cemento, autos y casas.
Pensar en ella es pensar en el nacimiento, en la construcción, en la muerte, en el barro, en el contacto con algo ancestral. Caminar, correr, bailar y saltar tiene que ver con la tierra, incluso volar implica despegarse de ella y mirarla desde lejos. En la esencia de la tierra reside esa cosa animal y amorfa que se adapta a nuestro devenir y a nuestras necesidades esenciales. Siempre hay en ella algo épico, una lucha contra su modo de ser, en forma de pozo profundo, de arena, de suciedad superficial, de historia o de reliquia.
Hace milenios la tierra era la gran presencia divina que se expandía en toda dirección, bajo todo hombre, oníricamente o de modo real y sin embargo cuando miramos su textura nos resulta débil y maleable. En sus garras se esconden los grandes transatlánticos, los dinosaurios, ciudades enteras, inmensos aviones y mi abuelo. La tierra es probablemente lo que anticipó todo y sobre lo que se formó todo lo que tiene forma. Un volcán erupciona, sumerge una ciudad y la tierra parece decirnos que nada de lo que hemos hecho sirvió para algo ni para nada. Nada nos salva de su caprichosa acción ni de su silencioso movimiento.

RITO DE TRANSICIÓN
Dibujos y objetos realizados con tierra
2015


             

    




CUANTO DURA UN MINUTO - Museo de la Lengua y el Libro - 2015

Joaquin Aras - Leonardo Cavalcante - Cotelito - Natalia Cristo -
Diana Drake - Dana Ferrari - Rodolfo Marqués.

Curaduría: Paula  Domenech y Santiago O. Rey

DEVOCION
 Hematite y vidrio. 15 x 25 x 4 cm. 2014

PARAISO
 Cemento, motor y plomada. Medidas variables. 2013

GUARDIAN
 Luz intermitente y papel calado. 25 x 15 cm. 2014



SINAPSIS - Club LA TOMADA - 2014

Instalación Site Specific 
 Madera, motores y objetos ensamblados











ESPACIOS ALTERNATIVOS - Centro Cultural San Martín - 2014


Pablo Suarez - Federico Villarino - Pablo de Monte - Leonardo Cavalcante
Curador: Mariano Soto

INDOMITA
Gouache sobre papel - 110 x 80 cm - 2014
   
EL FUERTE
Gouache sobre papel - 80 x 40 cm - 2014


CONCAVO
Gouache sobre papel - 60 x 60 cm - 2013

VUELO RASANTE - Bariloche - 2014


Galería Farrarons Fenoglio
Viaje al centro del dibujo


Mar negro
Gouache sobre papel - 80 x 80 cm - 2014







Isla
Gouache sobre papel - 30 x 40 cm - 2014


200 años
Gouache sobre tela - 160 x 200 cm - 2014

Septiembre
Grafito sobre papel - 60 x 60 cm - 2014



12 ROUNDS - Fondo Nacional de las Artes - 2014

12 Rounds - Recorridos descentrados
Curador: Emmanuel Muleiro

Nube negra
Grafito sobre papel - 30 x 40 cm - 2013


Rumiante
Plomada, motor. tanza y vidrio - 80 x 30 cm - 2013


PARPADEO - Naranja Verde -2014


Instalación Site Specific 
 Dibujos sobre vidrio,  luces y sonido


Como si una pantalla partida dividiera el plano entre lo que vemos y su sonoridad, un parpadeo un poco más largo que lo habitual propone apagar nuestra mirada por unos segundos, para iluminar a conciencia los sonidos de nuestra cotidianeidad. Por el lado del universo de las imágenes, una proyección que tiene como fuente el cerebro y la visión como la lente que la proyecta y la hace visible. El plano sonoro traza una línea paralela al visual, pero cuyo recorrido se interrumpe, se quiebra, se raspa, se dobla, se estira y se contrae para extraer voces y sonidos impredecibles. 
Desde una bolsa rota, hasta papeles sucios; desde plásticos gastados hasta motores en desuso; desde bisagras, cadenas y sogas hasta una pedalera de guitarra, el universo sonoro carece de límites.
Mientras nuestra vida transcurre, la fuente de sonidos que atravesamos y provocamos a diario proviene de los lugares más inesperados. Pensando en el contexto de Naranja Verde imaginé la grabación del sonido de una película que solo existe en mi cabeza.



























Visitas a este blog

Leonardo Cavalcante

Leonardo Cavalcante